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No me diga nada. Usted también está harto del tema del "cine uruguayo". Porque no sólo es escaso, sino que además cada vez que aparece alguna película se arma tremendo revuelo y después resulta ser un fiasco. Que si los actores son malos, que si el guión está mal escrito, que si había poco dinero... Cosas que hemos oído y dicho millones de veces. Por suerte hubo un destello de genialidad con la película de Marcelo Bertalmío "Los días con Ana", y el hecho amerita que se lo festejemos. 
 Marcelo no pertenece al mundillo publicitario, tampoco al circuito de estudiantes "mecreoOrsonWelles" de cine. Y supongo que  aquí reside el secreto de su éxito. No está contaminado. Un día, como buen cinéfilo, escribió el guión, juntó a varios amigos de la Facultad de Ingeniería, y se tiró al agua. Y el resultado es más que satisfactorio. Mucho más que los pretensiosos bodrios que nos hemos tenido que fumar hasta el momento. Acá lo único que se quiere es contar una historia, y hacerlo con mucho sentido del humor. El intento podría haber fallado. Pero no fue así. La historia no sólo está bien escrita, sino que es muy divertida. Sí, aunque le parezca extraño, existe una película uruguaya en donde uno se ríe de principio a fin. Y la verdad que tampoco quiero encasillar a "Los días con Ana" en el paquete del cine uruguayo. Porque no tiene nada que ver con lo que se ha hecho hasta ahora, y porque no proviene de donde suelen provenir. 
La película se estrenó en el marco del festival de cine de Cinemateca, hace un par de meses. Y la gente se la
 aplaudió de pie. Habría que esperar que la vuelvan a pasar o que pronto circule la versión en video. Mientras tanto les dejamos una entrevista que le hicimos a Marcelo antes de su retorno a Minneapolis, donde vive desde hace algunos años. Breve ficha técnica: Marcelo Bertalmío. Nació el 24 de agosto de 1972. Es de virgo. Vivió en España, en Uruguay, y desde 1998 en Minneapolis. Es Ingeniero Eléctrico y Master de la Universidad de la República. En la actualidad trabaja como investigador y termina su doctorado en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Minnesota. También se dedica a ir al cine y a ver bandas que tocan en vivo.
"Los días con Ana" es la historia de 5 amigos cuya rutina de cerveza, charlas pseudo-filosóficas en la plaza y salidas nocturnas se ve modificada cuandoAna (Aiala Rosá) decide irse tras su novio a España. El resto trata de convencerla con sutilezas (y aveces no tanto) de que no se vaya. Las cosas son más complicadas para Laura (Lorena Etcheverry) que no encuentra la forma de decirle a Ana que está enamorada de ella. Conforman el grupo además: Lucas (Javier Baliosian), Murdock (Jorge Visca) y Fernando (Rafael Bernardi). Si usted está pensando que ninguno de estos actores le suena del teatro o la televisión, tiene razón. Porque de palabras de Marcelo Bertalmío, esta peli está actuada no por actores amateurs, sino por "no-actores". 

 nachu
 

Marcelo Bertalmío: director de "Los días con Ana"
 

nachu: Tu película me hizo acordar a las del norteamericano Kevin Smith y a las del argentino Raúl Perrone. ¿Viste sus películas? ¿Te identificás con ellos?

Marcelo: "Labios de churrasco" de Perrone me la nombraron pero no la vi. Y del Kevin vi "Clerks" y "Dogma". Me gustaron, pero en ningún momento las sentí como una influencia. Lo que sí sentí como una influencia, e intenté no imitar pero hacer algo del estilo, era a otro independiente yanki que es Hal Hartley, que dirigió "Trust" y "Amateur". Y después unos independientes finlandeses que son los hermanos Kaurismaki. Hay otro yanki que se convirtió en un ídolo y tiene un estilo que me encanta, se llama Richard Linklater, y dirigió una película que se llama "Suburbia", y otra que se llama "Dazed and Confused". 

ceca: ¿Qué es lo primero que te atrae de una película? ¿La fotografía, los diálogos, la historia, las actuaciones, la música?

Marcelo: En realidad no puedo definir eso. Es una conjunción. Si no tiene historia no me va a gustar. Pero tiene que ser una conjunción. La historia es muy importante. Hay algo que debe ser una mezcla de todo lo que hace que sobrepongas tus objeciones a lo que está mal y vayas para adelante. Si la película tiene "eso" no te importa que haya saltos de continuidad. Como que hay algo más que te lleva a pasar por encima de las cosas. Estoy pensando en películas que me han molestado y que técnicamente están muy bien, tipo "Twister", ¡qué mal que lo pasé! Y otra que fue horrible fue "The Matrix". Y todas las películas hechas por laboratorio. Que desde el punto de vista técnico tienen todo inobjetable. Pero son tipo: "bueno, tenemos que poner a un actor negro tipo Will Smith y ya de paso te hace el rap para vender, y tenemos que poner a esta loca latina, y tiene que estar basado en una serie de televisión de los ´70".
Pero no se en que está. No es sólo la historia ni sólo los actores, o la fotografía. 

nachu: Si en una película pudieras pagar la banda de sonido que quisieras, ¿que música pondrías?

Marcelo: Y... depende de la historia.

nachu: ¿Y en "Los días con Ana"?

Marcelo: En "Los días con Ana" la música que hubiera puesto es ésta, tocada por gente que sabe tocar. Esa música es del estilo de las cosas que a mí me gustan. Sería "Superchunk" y una banda que se llama "Las Magnolias", y es lo que se llama "Power Pop", que es pop en potencia. Música melódica con un poco de ruido. Que como género es tan malo o tan bueno como cualquier otro.

cholo: Eso que estuviste hablando de la historia y la actuación se ejemplifica en las comedias de situación que hiciste en la radio FEUU. Si bien las comedias de situación yankis que nos llegan acá están muy bien escritas, uno se imagina que si no hay determinado actor no va a funcionar bien. Va por ahí eso que vos decías...

Marcelo: Sí, va por ahí. Una idea que yo tenía, y que la pueden piratear, es hacer una película o una historia sobre los guionistas de sitcoms en Hollywood. Y pintarlos como científicos que tienen una serie de fórmulas sobre qué es lo que hace reír al público o por lo menos aguantarse media hora de risas grabadas, y que los tipos no se divierten con nada. Yo veía muchas sitcoms acá, y ahora ya no veo ninguna. 
A ellos les conviene mucho más hacer eso que series tipo "Policías de Nueva York". Y ahí ves que los chistes son todos iguales. Entrás a ver la maquinaria atrás de eso, y eso es lo que mata el humor completamente. 

cholo: Pero en el caso particular de "Seinfeld" eso no corre...

Marcelo: Bueno, ése es el único contra ejemplo que estaba pensando. 

ceca: ¿En qué posición dormís?

Marcelo: Como los vampiros. Estirado con los brazos pegados al cuerpo y mirando para arriba. 

ceca: Tres películas memorables a lo largo de tu vida.

Marcelo: "Trust" de Hal Hartley, "Sexo, mentiras y video", y "¿Dónde está el piloto?".

ceca: ¿Qué opinás del teatro llevado al cine?

Marcelo: Me parece que si está bien la película no te das cuenta. Pero no tengo ningún juicio sobre si está bien o mal. Me parece que hay que valorarlo en función del resultado de la película. 
David Byrne decía algo interesante que era que alguien podía ver un cuadro y sentirse muy movido, pero nunca le va a dar ganas de ir a luchar en la guerra por ver un cuadro. Y que de repente eso sí te lo hace la música. Y para mí el arte que mueve a la gente hoy es el cine. O ni siquiera el cine: lo que se ve en televisión. Imágenes en movimiento con sonido. Y todo lo demás pasó a séptimo plano. La cantidad de gente hoy que cree que sabe de historia por cosas que vio en el cine... La gente que se enteró que hubo algo en Escocia porque vio "Corazón valiente". Es tan influyente, sin proponérselo, y que el teatro desde luego no es. Hay algo más en el cine que te moldea la vida de una manera muy notoria y que lo demás no. Y en general el cine no se lo propone. Los artistas intentan que lo que hagan influya en la gente de manera positiva. Mientras que en general en el cine lo que se hace es "vamos a recuperar la inversión". 

cholo: Y vos cuando escribiste tu guión y pensaste en tu película, ¿qué pensabas?

Marcelo: Yo quería hacer una película. 

nachu: ¿Y tu idea del guión de dónde salió?

Marcelo: Una versión cortita de la historia se me había ocurrido para un concurso en "Cinematraca" hace cuatro años. Era un concurso de guiones para que los alumnos de la escuela pudieran filmar sus trabajos de fin de cursos. Tenía que ser una cosa de media hora, así que pensé una cosa chiquita. No me dio el tiempo de escribirlo así que quedó en nada. Lo que hice fue escribir un tema que es el de "Los días con Ana", que pueden escuchar en la banda sonora. Y cuando decidí escribir el largo, eso chiquito lo empecé a desarrollar un poco más, a meter más personajes y cosas que pasaran. Y en eso metí mucho, conciente e inconcientemente, de lo que me pasó a mí. Concientemente todas las anécdotas que se cuentan son verídicas. 

cholo: Viviste en España desde los cinco hasta los catorce. Cuando aquí termina la dictadura tu familia decide volver. ¿Cómo vivió la barra de amigos españoles "Los días con Marcelo"?

Marcelo: Hay algún punto de contacto, tipo "nos queda poco tiempo, vamos a pasar todo el rato juntos". Dentro de lo que puede hacer un loco que tiene catorce años, que no era mucho. De hecho en la película al final hay un diálogo, en el que Ana dice "los voy a echar de menos", y alguien le dice "no te preocupes, enseguida van a dar un golpe de estado en España y te vas a tener que volver". Eso me lo dijeron a mí al revés. El tipo de humor de respuesta seudo-ingeniosa es el que tenemos con mis amigos de acá. Que son los que actúan en la película también.

ceca: ¿Creés que para contar una buena historia es necesario dar un mensaje?

Marcelo: No. Lo que sí creo es que para contar una buena historia tienes que tener algo que decir. Que es diferente. Después de haber hecho la peli leí un libro que está buenísimo que lo tienen que leer todos, que es "Making movies" (Haciendo películas) de Sidney Lumet, que es un director yanki. Una cosa genial que dice es que la película tiene que tener una idea que se pueda poner en una frase. No el argumento en una frase, sino que la película tiene que tener una idea. Por ejemplo "Scarface" era sobre las relaciones padre-hijo. Y en "Los días con Ana" yo empecé con una idea, que se podía resumir en una frase. Y si no está eso, te pierdes. Y las películas más rutinarias de Hollywood tienen una idea atrás, tipo "el bien siempre triunfa", que es lo que hace que te mantengas viendo esa bazofia a las cuatro de la mañana un sábado...

nachu: ¿Ves telenovelas?

Marcelo: No, nunca vi. Son graciosas, pero me parecen muy violentas. Muy fuertes. A mi me gusta ver cosas que son malas y que de tan malas que son, son graciosas. Pero acá es algo preocupante. Porque ves una película mala de los ´50, y esto no llegó a mayores. Pero acá sí. Y tu dices "veo esto y me río", pero qué mal que está todo, qué mal que actúa, que idiota el argumento. Pero los locos están transmitiendo una escala de valores a un montón de gente que ve eso. Entonces yo me puedo reír de cínico si quieres, pero pienso en toda la gente y en eso de "si uno se esfuerza siendo pobre". Como ponían en las farmacias antes: "el éxito está al alcance de toda mujer que tenga el propósito de lucir bella", eso estaba en las farmacias hace 10 años en este país. Entonces una se esfuerza, y es linda, y se casa con un hombre rico.
Que es lo mismo que pasa en la tele yanki a otro nivel. La tele yanki es lo más hipócrita que hay. Tiene la escala de valores completamente subvertida. En televisión yo hago esto (muestra el dedo medio) y te ponen un wipe digital. Te ponen el "peep", tienen su código de las palabras que no se pueden decir. No obstante eso, yo puedo ir a un programa y decir "Pa, que cagada lo que le hicieron a los negros en este país", bueno, y al "cagada" le ponen "peep". Pero puedo decir "para mí a los negros hay que matarlos", porque la primera enmienda defiende que yo diga lo que quiera. Eso es una escala de valores completamente subvertida. Entonces hay televisión recontra violenta, en ese sentido.

ceca: Si pudieras elegir, ¿qué actores te gustaría dirigir?

Marcelo: Woody Allen y Leo Masliah patrullando las calles. Es una dupla de ésas de policías desparejos. Uno habla inglés, el otro no... de ésas creo que no ha habido. Ah, sí, hubo. Con Schwarzenegger y Belushi. Que Schwarzenegger es un policía ruso. Bueno, pero no importa. Que estén patrullando las calles, tratando de convencer a la gente de hacer el bien, y que no hagan el mal... 

ceca: ¿Sos de los que miran el water antes de apretar la cisterna?

Marcelo: Sí. Y si hay papel también. Ya me ha pasado alguna vez en casa de alguien medio poco conocido, que no había. Estás ahí, tenés que golpear desde adentro: "¡holaaa!"...

ceca: Directores que no te gusten.

Marcelo: John Carpenter. No se por qué, he hecho el esfuerzo con películas del loco, y no me ha gustado ninguna. Y los que dirigieron "The Matrix", no sé cómo se llaman. 

cholo: Me sorprende que digas que no te gustó "The Matrix"...

Marcelo: Te voy a explicar por qué. A gente que yo conozco o le encantó o le pareció una bosta. Nosotros la vimos en yankilandia y a todos los demás les encantó. Para mí es espantosa. Por varias cosas. La primera: no me creí la historia ni por un segundo. Con ésta yo hacía el esfuerzo, pero no. Nada. Qué sentido tiene que la máquina ésta tan inteligente, saque la energía de la gente. Pero a toda la gente dormida la hacen soñar un sueño interactivo. ¿Por qué no le hacen soñar a cada uno que es un heladero?. No, no, no. Lo que hacemos es que todos sueñen un sueño que se puedan comunicar y de paso hacer la revolución. Me pareció tal cual una excusa para hacer un intento de quemar la cabeza que se ve que se la quemaron a un montón de gente. A eso no ayuda que el salvador del mundo sea Keanu Reeves. Después todo el asunto de la mezcla de filosofía oriental, referencias religiosas, tipo la ciudad sagrada se llamaba "Sion", la mujer se llamaba "Trinity". Después todo el tema del Kung-fu, lo que sea, me pareció un pastiche new age que me irritaba. Y para peor se tiran la frase, la justificación de la violencia masacradora, y dicen, cuando van caminando Laurence Fishburne y Keanu Reeves, cuando ya llegan a matar dice: "no tenga lástima por ninguno de éstos porque están dormidos y no están listos para ser despertados". Con eso justifica que cuando el loco entra a matar, mata a quien sea. Me pareció tan abominable eso. Ojo, yo no estoy en contra de la violencia indiscriminada en el cine. Pero esa justificación me pareció espantosa. Por un lado tenemos la filosofía oriental y por otro matamos a cualquiera, total, no están listos para ser despertados. Y para terminar, hay que proscribir los efectos digitales en el cine. Porque ya se les fue la mano. Hay cosas que están bien, y hay cosas que tá... Creo que hay efectos de antes que quedarían mejor. 

ceca: ¿Das limosna?

Marcelo: No. A veces sí. Pero no en general. 

ceca: Si pudieras hacerle una pregunta a Pinochet, ¿qué le preguntarías?

Marcelo: ¿No te da vergüenza, che?

cholo: Cuando llegaste a Montevideo hace muchos años, me llegaron los comentarios de que lo primero que dijiste fue "esto es una aldea". 

Marcelo: Eso fue después que vi 18 de julio.

cholo: ¿Hoy que pensás al respecto?

Marcelo: Bueno, ustedes tienen que perdonar lo que estaba pasando en ese momento. No, no es una aldea. Para nada. 

nachu: ¿No tenías ganas de venir?

Marcelo: No, para nada. Ninguna. Entonces claro, vine para acá, y los primeros meses mi mente era "yo estoy acá de vacaciones". De hecho no, porque estaba yendo a clase y todo. Pero mi idea era "me lo tengo que tomar como unas vacaciones para poder sobrepasar esto, y bueno, y en algún momento me iré". Pero lo de la aldea no. No obstante es una gran ciudad que es bastante opresiva. Por la gente, no por otra cosa. La gente es re buena gente, pero hay una cosa que a mi me resulta muy opresiva que es la constante auto referencia. Todo el rato, todo el mundo habla de Uruguay. O de Montevideo. Para bien, o para mal, o recordando, o planeando. Aquí es noticia que Uruguay salió en el New York Times. Entonces vas a trabajar y en la comida te cuentan "Bo, ¿viste que hoy salimos en el New York Times?". Me tienen harto los uruguayos que hablan de fútbol. Eso me cansa de una manera, y sobre todo cuando ves que hay gente que no hace eso. En Minneapolis nadie hace eso. Y en España tampoco. 

ceca: ¿Qué opinás de "Los días con Ana"?

Marcelo: Hace años que dejé de ser objetivo. Y tienes que ser objetivo por ejemplo para corregir el guión. O para ver si la película está lenta. Es necesario. No es una frivolidad. Pero lamentablemente dejé, y hay que hacer un esfuerzo. Yo creo que la película se deja ver y que está bien. No creo que esté muy bien. Creo que está bien y que se deja ver. Y me parece que es bastante. 

 

 

revista emoticón revista, julio 2000
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