Marcelo
Bertalmío: director de "Los días con Ana"
nachu:
Tu película me hizo acordar a las del norteamericano Kevin Smith
y a las del argentino Raúl Perrone. ¿Viste sus películas?
¿Te identificás con ellos?
Marcelo:
"Labios de churrasco" de Perrone me la nombraron pero no la vi. Y del Kevin
vi "Clerks" y "Dogma". Me gustaron, pero en ningún momento las sentí
como una influencia. Lo que sí sentí como una influencia,
e intenté no imitar pero hacer algo del estilo, era a otro independiente
yanki que es Hal Hartley, que dirigió "Trust" y "Amateur". Y después
unos independientes finlandeses que son los hermanos Kaurismaki. Hay otro
yanki que se convirtió en un ídolo y tiene un estilo que
me encanta, se llama Richard Linklater, y dirigió una película
que se llama "Suburbia", y otra que se llama "Dazed and Confused".
ceca:
¿Qué es lo primero que te atrae de una película? ¿La
fotografía, los diálogos, la historia, las actuaciones, la
música?
Marcelo:
En realidad no puedo definir eso. Es una conjunción. Si no tiene
historia no me va a gustar. Pero tiene que ser una conjunción. La
historia es muy importante. Hay algo que debe ser una mezcla de todo lo
que hace que sobrepongas tus objeciones a lo que está mal y vayas
para adelante. Si la película tiene "eso" no te importa que haya
saltos de continuidad. Como que hay algo más que te lleva a pasar
por encima de las cosas. Estoy pensando en películas que me han
molestado y que técnicamente están muy bien, tipo "Twister",
¡qué mal que lo pasé! Y otra que fue horrible fue "The
Matrix". Y todas las películas hechas por laboratorio. Que desde
el punto de vista técnico tienen todo inobjetable. Pero son tipo:
"bueno, tenemos que poner a un actor negro tipo Will Smith y ya de paso
te hace el rap para vender, y tenemos que poner a esta loca latina, y tiene
que estar basado en una serie de televisión de los ´70".
Pero
no se en que está. No es sólo la historia ni sólo
los actores, o la fotografía.
nachu:
Si en una película pudieras pagar la banda de sonido que quisieras,
¿que música pondrías?
Marcelo:
Y... depende de la historia.
nachu:
¿Y en "Los días con Ana"?
Marcelo:
En "Los días con Ana" la música que hubiera puesto es ésta,
tocada por gente que sabe tocar. Esa música es del estilo de las
cosas que a mí me gustan. Sería "Superchunk" y una banda
que se llama "Las Magnolias", y es lo que se llama "Power Pop", que es
pop en potencia. Música melódica con un poco de ruido. Que
como género es tan malo o tan bueno como cualquier otro.
cholo:
Eso que estuviste hablando de la historia y la actuación se ejemplifica
en las comedias de situación que hiciste en la radio FEUU. Si bien
las comedias de situación yankis que nos llegan acá están
muy bien escritas, uno se imagina que si no hay determinado actor no va
a funcionar bien. Va por ahí eso que vos decías...
Marcelo:
Sí, va por ahí. Una idea que yo tenía, y que la pueden
piratear, es hacer una película o una historia sobre los guionistas
de sitcoms en Hollywood. Y pintarlos como científicos que tienen
una serie de fórmulas sobre qué es lo que hace reír
al público o por lo menos aguantarse media hora de risas grabadas,
y que los tipos no se divierten con nada. Yo veía muchas sitcoms
acá, y ahora ya no veo ninguna.
A
ellos les conviene mucho más hacer eso que series tipo "Policías
de Nueva York". Y ahí ves que los chistes son todos iguales. Entrás
a ver la maquinaria atrás de eso, y eso es lo que mata el humor
completamente.
cholo:
Pero en el caso particular de "Seinfeld" eso no corre...
Marcelo:
Bueno, ése es el único contra ejemplo que estaba pensando.
ceca:
¿En qué posición dormís?
Marcelo:
Como los vampiros. Estirado con los brazos pegados al cuerpo y mirando
para arriba.
ceca:
Tres películas memorables a lo largo de tu vida.
Marcelo:
"Trust" de Hal Hartley, "Sexo, mentiras y video", y "¿Dónde
está el piloto?".
ceca:
¿Qué opinás del teatro llevado al cine?
Marcelo:
Me parece que si está bien la película no te das cuenta.
Pero no tengo ningún juicio sobre si está bien o mal. Me
parece que hay que valorarlo en función del resultado de la película.
David
Byrne decía algo interesante que era que alguien podía ver
un cuadro y sentirse muy movido, pero nunca le va a dar ganas de ir a luchar
en la guerra por ver un cuadro. Y que de repente eso sí te lo hace
la música. Y para mí el arte que mueve a la gente hoy es
el cine. O ni siquiera el cine: lo que se ve en televisión. Imágenes
en movimiento con sonido. Y todo lo demás pasó a séptimo
plano. La cantidad de gente hoy que cree que sabe de historia por cosas
que vio en el cine... La gente que se enteró que hubo algo en Escocia
porque vio "Corazón valiente". Es tan influyente, sin proponérselo,
y que el teatro desde luego no es. Hay algo más en el cine que te
moldea la vida de una manera muy notoria y que lo demás no. Y en
general el cine no se lo propone. Los artistas intentan que lo que hagan
influya en la gente de manera positiva. Mientras que en general en el cine
lo que se hace es "vamos a recuperar la inversión".
cholo:
Y vos cuando escribiste tu guión y pensaste en tu película,
¿qué pensabas?
Marcelo:
Yo quería hacer una película.
nachu:
¿Y tu idea del guión de dónde salió?
Marcelo:
Una versión cortita de la historia se me había ocurrido para
un concurso en "Cinematraca" hace cuatro años. Era un concurso de
guiones para que los alumnos de la escuela pudieran filmar sus trabajos
de fin de cursos. Tenía que ser una cosa de media hora, así
que pensé una cosa chiquita. No me dio el tiempo de escribirlo así
que quedó en nada. Lo que hice fue escribir un tema que es el de
"Los días con Ana", que pueden escuchar en la banda sonora. Y cuando
decidí escribir el largo, eso chiquito lo empecé a desarrollar
un poco más, a meter más personajes y cosas que pasaran.
Y en eso metí mucho, conciente e inconcientemente, de lo que me
pasó a mí. Concientemente todas las anécdotas que
se cuentan son verídicas.
cholo:
Viviste en España desde los cinco hasta los catorce. Cuando aquí
termina la dictadura tu familia decide volver. ¿Cómo vivió
la barra de amigos españoles "Los días con Marcelo"?
Marcelo:
Hay algún punto de contacto, tipo "nos queda poco tiempo, vamos
a pasar todo el rato juntos". Dentro de lo que puede hacer un loco que
tiene catorce años, que no era mucho. De hecho en la película
al final hay un diálogo, en el que Ana dice "los voy a echar de
menos", y alguien le dice "no te preocupes, enseguida van a dar un golpe
de estado en España y te vas a tener que volver". Eso me lo dijeron
a mí al revés. El tipo de humor de respuesta seudo-ingeniosa
es el que tenemos con mis amigos de acá. Que son los que actúan
en la película también.
ceca:
¿Creés que para contar una buena historia es necesario dar
un mensaje?
Marcelo:
No. Lo que sí creo es que para contar una buena historia tienes
que tener algo que decir. Que es diferente. Después de haber hecho
la peli leí un libro que está buenísimo que lo tienen
que leer todos, que es "Making movies" (Haciendo películas) de Sidney
Lumet, que es un director yanki. Una cosa genial que dice es que la película
tiene que tener una idea que se pueda poner en una frase. No el argumento
en una frase, sino que la película tiene que tener una idea. Por
ejemplo "Scarface" era sobre las relaciones padre-hijo. Y en "Los días
con Ana" yo empecé con una idea, que se podía resumir en
una frase. Y si no está eso, te pierdes. Y las películas
más rutinarias de Hollywood tienen una idea atrás, tipo "el
bien siempre triunfa", que es lo que hace que te mantengas viendo esa bazofia
a las cuatro de la mañana un sábado...
nachu:
¿Ves telenovelas?
Marcelo:
No, nunca vi. Son graciosas, pero me parecen muy violentas. Muy fuertes.
A mi me gusta ver cosas que son malas y que de tan malas que son, son graciosas.
Pero acá es algo preocupante. Porque ves una película mala
de los ´50, y esto no llegó a mayores. Pero acá sí.
Y tu dices "veo esto y me río", pero qué mal que está
todo, qué mal que actúa, que idiota el argumento. Pero los
locos están transmitiendo una escala de valores a un montón
de gente que ve eso. Entonces yo me puedo reír de cínico
si quieres, pero pienso en toda la gente y en eso de "si uno se esfuerza
siendo pobre". Como ponían en las farmacias antes: "el éxito
está al alcance de toda mujer que tenga el propósito de lucir
bella", eso estaba en las farmacias hace 10 años en este país.
Entonces una se esfuerza, y es linda, y se casa con un hombre rico.
Que
es lo mismo que pasa en la tele yanki a otro nivel. La tele yanki es lo
más hipócrita que hay. Tiene la escala de valores completamente
subvertida. En televisión yo hago esto (muestra el dedo medio) y
te ponen un wipe digital. Te ponen el "peep", tienen su código de
las palabras que no se pueden decir. No obstante eso, yo puedo ir a un
programa y decir "Pa, que cagada lo que le hicieron a los negros en este
país", bueno, y al "cagada" le ponen "peep". Pero puedo decir "para
mí a los negros hay que matarlos", porque la primera enmienda defiende
que yo diga lo que quiera. Eso es una escala de valores completamente subvertida.
Entonces hay televisión recontra violenta, en ese sentido.
ceca:
Si pudieras elegir, ¿qué actores te gustaría dirigir?
Marcelo:
Woody Allen y Leo Masliah patrullando las calles. Es una dupla de ésas
de policías desparejos. Uno habla inglés, el otro no... de
ésas creo que no ha habido. Ah, sí, hubo. Con Schwarzenegger
y Belushi. Que Schwarzenegger es un policía ruso. Bueno, pero no
importa. Que estén patrullando las calles, tratando de convencer
a la gente de hacer el bien, y que no hagan el mal...
ceca:
¿Sos de los que miran el water antes de apretar la cisterna?
Marcelo:
Sí. Y si hay papel también. Ya me ha pasado alguna vez en
casa de alguien medio poco conocido, que no había. Estás
ahí, tenés que golpear desde adentro: "¡holaaa!"...
ceca:
Directores que no te gusten.
Marcelo:
John Carpenter. No se por qué, he hecho el esfuerzo con películas
del loco, y no me ha gustado ninguna. Y los que dirigieron "The Matrix",
no sé cómo se llaman.
cholo:
Me sorprende que digas que no te gustó "The Matrix"...
Marcelo:
Te voy a explicar por qué. A gente que yo conozco o le encantó
o le pareció una bosta. Nosotros la vimos en yankilandia y a todos
los demás les encantó. Para mí es espantosa. Por varias
cosas. La primera: no me creí la historia ni por un segundo. Con
ésta yo hacía el esfuerzo, pero no. Nada. Qué sentido
tiene que la máquina ésta tan inteligente, saque la energía
de la gente. Pero a toda la gente dormida la hacen soñar un sueño
interactivo. ¿Por qué no le hacen soñar a cada uno
que es un heladero?. No, no, no. Lo que hacemos es que todos sueñen
un sueño que se puedan comunicar y de paso hacer la revolución.
Me pareció tal cual una excusa para hacer un intento de quemar la
cabeza que se ve que se la quemaron a un montón de gente. A eso
no ayuda que el salvador del mundo sea Keanu Reeves. Después todo
el asunto de la mezcla de filosofía oriental, referencias religiosas,
tipo la ciudad sagrada se llamaba "Sion", la mujer se llamaba "Trinity".
Después todo el tema del Kung-fu, lo que sea, me pareció
un pastiche new age que me irritaba. Y para peor se tiran la frase, la
justificación de la violencia masacradora, y dicen, cuando van caminando
Laurence Fishburne y Keanu Reeves, cuando ya llegan a matar dice: "no tenga
lástima por ninguno de éstos porque están dormidos
y no están listos para ser despertados". Con eso justifica que cuando
el loco entra a matar, mata a quien sea. Me pareció tan abominable
eso. Ojo, yo no estoy en contra de la violencia indiscriminada en el cine.
Pero esa justificación me pareció espantosa. Por un lado
tenemos la filosofía oriental y por otro matamos a cualquiera, total,
no están listos para ser despertados. Y para terminar, hay que proscribir
los efectos digitales en el cine. Porque ya se les fue la mano. Hay cosas
que están bien, y hay cosas que tá... Creo que hay efectos
de antes que quedarían mejor.
ceca:
¿Das limosna?
Marcelo:
No. A veces sí. Pero no en general.
ceca:
Si pudieras hacerle una pregunta a Pinochet, ¿qué le preguntarías?
Marcelo:
¿No te da vergüenza, che?
cholo:
Cuando
llegaste a Montevideo hace muchos años, me llegaron los comentarios
de que lo primero que dijiste fue "esto es una aldea".
Marcelo:
Eso fue después que vi 18 de julio.
cholo:
¿Hoy que pensás al respecto?
Marcelo:
Bueno, ustedes tienen que perdonar lo que estaba pasando en ese momento.
No, no es una aldea. Para nada.
nachu:
¿No tenías ganas de venir?
Marcelo:
No, para nada. Ninguna. Entonces claro, vine para acá, y los primeros
meses mi mente era "yo estoy acá de vacaciones". De hecho no, porque
estaba yendo a clase y todo. Pero mi idea era "me lo tengo que tomar como
unas vacaciones para poder sobrepasar esto, y bueno, y en algún
momento me iré". Pero lo de la aldea no. No obstante es una gran
ciudad que es bastante opresiva. Por la gente, no por otra cosa. La gente
es re buena gente, pero hay una cosa que a mi me resulta muy opresiva que
es la constante auto referencia. Todo el rato, todo el mundo habla de Uruguay.
O de Montevideo. Para bien, o para mal, o recordando, o planeando. Aquí
es noticia que Uruguay salió en el New York Times. Entonces vas
a trabajar y en la comida te cuentan "Bo, ¿viste que hoy salimos
en el New York Times?". Me tienen harto los uruguayos que hablan de fútbol.
Eso me cansa de una manera, y sobre todo cuando ves que hay gente que no
hace eso. En Minneapolis nadie hace eso. Y en España tampoco.
ceca:
¿Qué opinás de "Los días con Ana"?
Marcelo:
Hace años que dejé de ser objetivo. Y tienes que ser objetivo
por ejemplo para corregir el guión. O para ver si la película
está lenta. Es necesario. No es una frivolidad. Pero lamentablemente
dejé, y hay que hacer un esfuerzo. Yo creo que la película
se deja ver y que está bien. No creo que esté muy bien. Creo
que está bien y que se deja ver. Y me parece que es bastante.
|